El fin de semana del 15 y 16 de agosto participamos como Be.Pe. de la Primera Edición de la Feria del Libro de Tinogasta: “Tinogasta Cuenta”. Allí pudimos conocer la maravillosa producción literaria y artística del pueblo tinogasteño a través de presentaciones de libros, revistas, historietas, conferencias y talleres. La música también estuvo presente de la mano de destacados artistas de la cultura local. Todo esto fue acompañado por la calidez de quienes organizaron esta forma tan especial de festejar el cumpleaños de Tinogasta, que acaba de cumplir 313 años. Fue una experiencia de construcción colectiva en la que se entretejieron culturas de diversos orígenes: tinogasteña, catamarqueña y de varias provincias del país.
En esta flamante feria del libro nos tocó presentar otra propuesta fundamental: la 24° Feria de Semillas Nativas y Criollas, que tendrá lugar en Medanitos el próximo sábado 12 de septiembre. Así entretejimos ferias: las que sostienen la vida y la cultura de los pueblos.
Construyendo Futuro
Elegimos presentar la Feria de Semillas bajo el lema “Construyendo Futuro”, porque sintetiza un trabajo colectivo generador de una vida posible y deseable. En los tiempos que vivimos, atravesados por crisis que amenazan la continuidad de la existencia humana en el Planeta, las familias campesinas nos ofrecen una realidad concreta para construir esperanza.

Compartimos los ejes y propósitos que hacen posible la continuidad de esta experiencia:
1. Una experiencia de más de 20 años
La edición N° 24 de la Feria de Semillas Nativas y Criollas se llevará a cabo en el predio de la capilla de la Virgen de la Merced, en Medanitos. Esta realización implica una articulación constante con otras organizaciones e instituciones que valoran la importancia del intercambio y la muestra de la producción genuinamente campesina de la zona.
2. Nacida y criada por los pueblos del Bolsón de Fiambalá
Desarrollada en un territorio regado por el Abaucán (“Señor guerrero, defensor del Alto” en voz kakana), un río que nace en lo alto —allí donde el Apu Pillanhuasi (“casa donde se muele”) fue rebautizado como Pissis en 1885— y hace posible las cosechas de las comunidades. Es un territorio de dunas y pajonales que atestiguan la depredación colonizadora, pero donde también florecen las siembras cultivadas por descendientes de ancestralidades sabias, tesoneras y fecundas.
3. Una apuesta por la vida en proceso de crecimiento y diversificación
Esta iniciativa nació entre 1985 y 1987, en los inicios de nuestra asociación BePe, al encontrarnos con familias de Medanitos dispuestas a compartir y organizarse. Así surgió ACAMPA (Asociación Campesina del Abaucán) como una respuesta digna ante las causas estructurales de la pobreza. Desde entonces, en Be.Pe. continuamos acompañando y aprendiendo de la sabiduría de los pueblos ligados a la Madre Tierra: desde las primeras ferias en 2001, con los puestos improvisados sobre ponchos en el piso, hasta la participación de familias productoras de Belén y de todo el departamento Tinogasta.
Los propósitos que nos movilizan
ACAMPA y las comunidades se movilizan para rescatar y defender la semilla como fuente de producción y reproducción de la vida, la cultura y la historia.
- Conocimiento ancestral: El intercambio de semillas año tras año recupera los saberes agrícolas tradicionales.
- Prácticas agroecológicas: Permiten salir del monocultivo y evitar la dependencia del comercio de semillas diseñadas para el lucro de los poderosos.
- Aprendizaje colectivo: Cada edición de la feria nos ayuda a caminar hacia futuros de vida digna.
Claves de nuestra Feria de Semillas
- Las semillas tienen una importancia vital: Forman parte de la cosmovisión, la fe y la espiritualidad de las familias del Abaucán. Son nativas y criollas, fruto de la relación entre la Tierra y el Cosmos con la intervención humana, albergando en su genética la memoria y la energía vital del alimento.
- Cada vez más autogestiva: Las organizaciones participantes asumen la feria como un espacio de producción colectiva. Durante la mañana, el espacio se dedica exclusivamente al intercambio de productos, propiciando un encuentro rico en saberes, inquietudes y sueños compartidos.
- Consolidada con mujeres productoras de vida digna: Las mujeres organizan las exposiciones, llevan la contabilidad comunitaria, transmiten los saberes a sus hijos e hijas y participan en el micrófono abierto transmitido por Radio Horizonte. Además, comparten la elaboración de manufacturas comestibles, textiles, de cuero y arcilla.
- Abierta a feriantes y visitantes de otras provincias: ACAMPA nació con vocación de articular y generar sinergias con delegaciones de Santiago del Estero, La Rioja, Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Corrientes y Misiones, uniendo la fe de los pueblos a la lucha colectiva por la vida y resistiendo los sistemas de opresión.
- Espacio de encuentro y alegría compartida: Las juventudes participan activamente, demostrando que la última palabra la tienen los pueblos que recrean la vida a través de la poesía, la música y el baile.
- Reconocer a la Tierra como Madre: Implica desaprender mandatos coloniales, androcéntricos y racistas para volver a integrarnos con la Naturaleza mediante el culto a la Pacha y el canto coplero.
- Espiritualidad para la resistencia: Como nos decía Elena, de Tatón: “¡Tan chiquitas pero con tanta fuerza en su interior! Así podemos ser en nuestras comunidades: juntarnos como un puñadito de semillas para recuperar la vida abundante”. Las semillas en manos campesinas son una herramienta pacífica y potente frente al agronegocio y en defensa del agua.
- Caminar con la memoria de los inicios: Rendimos homenaje a pioneros de ACAMPA como Doña Dorila, quien nos abría su casa y encabezaba luchas y resistencias, y Don Máximo, de reciente partida hacia el Buen Vivir definitivo, quien nos enseñaba a respetar los Apus sagrados. Su legado sigue iluminando nuestro caminar para forjar un futuro posible y necesario.

